Modas Dreams | Tienda de moda y complementos en Valle Gran Rey

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¿Qué puedes encontrar en Modas Dreams?

Te damos la bienvenida a Modas Dreams, tu tienda de moda en Valle Gran Rey, La Gomera, donde encontrarás una amplia selección de ropa casual para mujeres y hombres. Desde prendas cómodas para el día a día hasta estilos elegantes para ocasiones especiales. En Modas Dreams tenemos todo lo que necesitas para lucir a la moda.

Nuestro compromiso se refleja en cada prenda que ofrecemos, y también ofrecemos servicios de costura para asegurarnos de que tu ropa se ajuste a la perfección. En Modas Dreams, creemos que la moda no tiene por qué tener elevados precios, por lo que nuestros precios son insuperables. Ven a visitarnos y descubre una experiencia de compra única donde la comodidad, la calidad y el estilo se unen en armonía.

Servicios más destacados

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ROPA PARA MUJER

Descubre una colección exclusiva de moda femenina. Desde vestidos elegantes hasta conjuntos casuales, ofrecemos una amplia gama de opciones para que las mujeres se sientan a la moda y cómodas en cualquier ocasión.

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ROPA PARA CABALLERO

Los hombres también pueden disfrutar de la moda asequible y de calidad en nuestra tienda. Nuestra selección de ropa masculina abarca desde camisetas con estilo hasta pantalones cómodos, brindando opciones versátiles para el uso diario.

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SERVICIO DE COSTURA

En Modas Dreams, no solo te ofrecemos ropa de alta calidad, sino que también damos servicios de costura expertos. Si alguna prenda necesita ajustes para que te sientas cómodo y elegante, nuestros sastres están listos para ayudarte.

Todo comercio tiene una historia

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La tienda de Ana: «Después de Reyes vas a tener que cerrar»

Ana todavía recuerda lo que le dijo una vecina cuando abrió su tienda de ropa en Valle Gran Rey.

Era noviembre de 2008. Acababa de empezar y tenía por delante su primera campaña de Navidad.

«Aprovecha este mes, porque después de Reyes vas a tener que cerrar».

Han pasado casi dieciocho años y sigue detrás del mostrador.

Lo curioso es que Ana no tenía ninguna intención de convertirse en comerciante.

Trabajaba en el bar de su hermano, en la playa. Había pasado por cocinas, bares y trabajos de limpieza. Era un mundo que conocía bien.

Hasta que su hermano le hizo una propuesta.

Su novia de entonces, que después se convertiría en su cuñada, tenía una tienda de ropa y quería dejarla.

¿Y si Ana se hacía cargo?

«¡¿Yo?! ¿Estás loco?».

No entendía de ropa, nunca había llevado una tienda…

Pero su familia insistió.

Y, como ella misma cuenta, todavía no sabe muy bien cómo consiguieron convencerla.

Así empezó una aventura empresarial que ni siquiera había imaginado.

El primer día vendió tanto que tuvo que hacer otro pedido

Ana recuerda perfectamente su primer día.

La tienda se llenó de gente.

Vendió tanto que al día siguiente tuvo que hacer un nuevo pedido de mercancía.

«Yo dije: pues parece que tengo buen gusto».

Durante un momento pensó que aquello iba a ser siempre así.

Pronto descubrió que no.

Pasada la novedad de los primeros días, llegaron las jornadas tranquilas, los gastos y la necesidad de conseguir que los clientes la conocieran.

Además, debía compaginar la tienda con el cuidado de su hijo.

Había días en los que cerraba después de las ocho y media de la noche, regresaba a Arure y llegaba a casa cerca de las nueve.

Por la mañana, vuelta a empezar.

Fueron años de mucho esfuerzo.

«¡Pero si yo sé coser!»

Hay una parte de esta historia que parece escrita para una película.

Ana llevaba tiempo atendiendo la tienda cuando empezó a repetirse una escena.

Una clienta encontraba unos pantalones que le gustaban.

Se los probaba.

Pero le quedaban largos.

«Ay, qué pena, porque no tengo quién me coja el bajo».

Y los dejaba.

Otro día era un vestido. Otro, una prenda que necesitaba estrecharse.

Hasta que Ana tuvo una especie de revelación.

«¡Pero si yo sé coser! ¡Qué boba soy!».

Porque sí: Ana había estudiado corte y confección durante años en Santa Cruz de Tenerife.

Su padre había insistido mucho en que aprendiera a coser.

Y ahora, tantos años después, aquella habilidad estaba a punto de convertirse en una parte fundamental de su negocio.

Y Ana reconoce que tiene mucho que agradecerle a su padre por haberla animado a aprender aquel oficio.

Ana ha visto cambiar mucho la forma de comprar ropa.

Antes los clientes acudían a las tiendas del pueblo, se probaban las prendas y elegían lo que les quedaba bien.

Ahora una parte importante de las compras se hace por Internet.

Y aunque han afectado a sus ventas, también han hecho que muchas personas descubran su trabajo de costurera.

La misma competencia que le quita ventas le trae prendas para arreglar.

Cuando pone el cartel de cerrado porque va a buscar mercancía, enseguida empiezan las llamadas.

«¿Cuándo vuelves?».

«¿Vas a traer ropa nueva?».

«¿Has encontrado aquello que te pedí?».

Son preguntas que a Ana le hacen ilusión.

Porque significan que sus clientes la conocen y quieren seguir comprando en su tienda.

Dieciocho años después

Ana dice que no se considera empresaria.

Se ve como una trabajadora que hace lo que tiene que hacer.

Si hay que pintar, pinta.

Si hay que buscar un proveedor, lo busca.

Si se estropea algo, se ocupa de resolverlo.

Pero cuando se detiene a pensar en todo lo que ha conseguido, reconoce que siente orgullo.

Ha mantenido su tienda durante casi dieciocho años, ha criado a su hijo, ha incorporado un servicio de costura y ha salido adelante en momentos difíciles.

También tiene muy claro lo importante que es que los pequeños comercios se ayuden entre sí.

Si alguien busca algo que ella no tiene, recomienda otra tienda.

Porque sabe que cada negocio aporta algo distinto.

Y le preocupa ver cómo desaparecen establecimientos del pueblo.

«Yo no digo que me compren toda la tienda», explica. «Pero que colaboren un poco con las tiendas del pueblo».

A aquella vecina que le pronosticó un cierre después de Reyes quizá nunca le diga nada.

Pero la respuesta está a la vista.

La tienda sigue abierta. Y Ana sigue cosiendo.

Conoce más sobre Modas Dreams

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Te ayudamos a encontrar el estilo que buscas…

Hace unos años, en Valle Gran Rey, nacía un sueño hecho realidad: Modas Dreams. Fundada por Ana María, una apasionada de la moda y la costura, esta tienda se ha convertido en un faro de estilo y elegancia en la comunidad local.

Ana María, con su habilidad innata para la costura y su amor por las telas, comenzó esta travesía como una pequeña tienda de ropa casual. Sin embargo, su dedicación incansable y su compromiso con la atención personalizada pronto la llevaron a expandir su negocio para ofrecer no solo moda para mujeres y hombres, sino también un servicio de arreglos de costura impecable.

Lo que diferencia a Modas Dreams no es solo la ropa asequible y a la moda que ofrece, sino la atención cercana y personal que Ana María y su equipo dan a cada cliente. 

Así que, si alguna vez te encuentras en Valle Gran Rey y buscas moda que refleje tu estilo único, no dudes en visitar Modas Dreams. Descubre la historia de Ana María y su amor por la costura en cada prenda que encuentres en esta encantadora tienda.

¡¡Visítanos!!

Contacto: anamarichal1966@gmail.com

Teléfono: +34 922 805 305

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